Salud indígena en tiempos de pandemia

¿Se imagina usted la dura labor de los médicos en estos tiempos de pandemia? Es muy compleja y de alto riesgo en cualquier parte del mundo. Sin embargo, ¿se ha puesto a pensar en cómo es el trabajo del personal de salud en zonas selváticas y alejadas del Ecuador? Pues ese trabajo, en condiciones aún más difíciles, es el que realizan varios médicos y enfermeras en muchas comunidades en la Amazonía del Ecuador. 

El trabajo de vigilancia y cuidado de la salud que realizan los médicos para evitar la expansión del Covid-19 es fundamental en la selva. El Dr. Alfredo Amores, delegado de la Subsecretaría Nacional de Vigilancia de Salud Pública para coordinar las acciones frente al Covid en Pueblos Indígenas, es quien junto a su equipo, ayuda en esta tarea. 

Su trabajo es muy humano, de contacto cercano y con una comprensión amplia de la cosmovisión ancestral de nacionalidades indígenas como la Siekopai (Secoya). Esta nacionalidad habita a lo largo del río Aguarico en Ecuador y también en comunidades fronterizas del lado peruano.

Un médico educado en medicina tradicional occidental debe comprender que los tiempos, las técnicas de curación y la comunicación, no son iguales en una ciudad que en las profundidades de la selva. Para curar en la selva se utiliza lo que está a la mano: plantas, savia, insectos o elementos que curan sus dolencias. 

El Dr. Amores en la toma de pruebas rápidas, obtenidas por Fundación Raíz, en la comunidad Siekopai Remolino

En las comunidades los sabios son los abuelitos. Ellos conservan el acervo cultural de su pueblo, el conocimiento de la ecología del bosque, el uso de plantas medicinales, la comunicación con seres de otras dimensiones, la cosmovisión ancestral de su entorno y el imaginario que rodea a su sabiduría. Es por esto que la labor de un médico tradicional en las comunidades tiene que ir de la mano con los conocimientos milenarios. 

Es así como dos visiones, dos mundos, se unen para cuidar la salud de los pueblos indígenas, conformados por los pocos guardianes del bosque que quedan. Si no sobreviven ellos ¿en manos de quién quedaría la protección de la rica selva y la Tierra en general? Lo más seguro es que en las manos de los agresores del bosque, del agua y de los animales. 

Por eso es que Fundación Raíz Ecuador, en un trabajo coordinado con las autoridades de salud locales, junto a los líderes Siekopai, ha venido trabajando desde el inicio de la emergencia sanitaria en la entrega de kits de alimentos en varias comunidades, para evitar su contagio. También se logró realizar un estudio epidemiológico que permitió identificar el primer contagiado de Covid-19 en una comunidad, ante lo cual se tomaron las medidas del caso. 

Es lamentable que el equipo médico que trabaja en las comunidades, no cuente con suficiente equipo de protección para su trabajo como guantes, otra mascarilla y vestimenta adecuada. 

Seguiremos contribuyendo con nuestro trabajo, en favor de los guardianes ancestrales de la selva: las nacionalidades indígenas.